sábado, 16 de octubre de 2010

Cosas de las videoconferencias y Marginación / Discapacidad

El antropólogo Manuel Delgado resuelve con humor y calor la frialdad de una videoconferencia.  
El final es genial. Montaje del vídeo (6´50") de las partes más simpáticas:


Aprovecho el gancho del humor y os animo a ver todo el vídeo (38 mins) donde explica con interés la marginación. En este caso concreto, de la marginación en la Inteligencia Límite, pero en general de todas las discapacidades, y yendo más allá, por analogía, con los inmigrantes, mujeres, niños, ancianos...

Para reflexionar:

- ¿Qué es antes las diferencias o los sistemas de clasificación?
- El marginado no es un desplazado o excluido. Sencillamente no está. Ha sido suprimido
- El discapacitado no tiene una discapacidad. Es que no es otra cosa.
- El que diagnostica es el mercado, el mercado de trabajo.
- Desde que se "inventó" la inteligencia emocional, todos somos discapacitados.
- La función de los borderline (personas límite) es asegurar que lo normal y lo no normal no se van a juntar.

TODA la CONFERENCIA


Videos tu.tv

NOTA: Siento utilizar un gancho para difundir temas de tanto interés. Pero si ese gancho es el humor, me quedo tranquilo

viernes, 15 de octubre de 2010

¿Es el liderazgo el que está en crisis?: El liderazgo paradojal

Tengo el gusto de publicar aquí un artículo de Héctor Daniel Castro sobre liderazgo titulado "El liderazgo paradojal" para la Cátedra UNESCO de la Universidad Católica de Cuyo. Héctor Daniel es Licenciado en Psicología y ha desarrollado su carrera combinando las áreas Clinicas y de Psicodiagnóstico con las de Organización y Recursos Humanos:


Hablar de crisis de liderazgo  nos enfrenta a revisar y reflexionar sobre algunos conceptos que tienen que ver con la condición humana del líder, sus posibilidades y prerrogativas. 

Sin embargo, al pensar en los líderes, pocas veces nos situamos en revisar a sus seguidores. El líder, como parte esencial nos remite a otro/s que lo ubican, posicionan, confirman, en su identidad de líder. 

En síntesis, si alguien es líder es porque hay quien necesita, reclama ser liderado. En otros términos, la idea de líder no debe ser escindida de la de seguidor. Hablamos entonces de una identidad complementaria, de proceso de co-construcción.

Este vínculo diádico se co construye desde una mirada y un sentimiento conjunto, un lugar que se conforma como marco común de una experiencia, vivenciada o idealizada. Entonces la  pregunta podría ser modificada, o la realidad re pensada. 

¿Es el liderazgo el que está en crisis?, ¿son los seguidores de los líderes? ¿Son las propuestas de los líderes las que plantean el problema?  

miércoles, 13 de octubre de 2010

A veces al líder lo hacen los demás: SEMILLA RELIGIOSA

Autor: Curro Gómez Carmona en un debate de Línkedin sobre liderazgo. Precioso.

Francisco Gómez Carmona trabaja en Arte y Decoración y también es autor del blog Cuenta y Vive

Me pedistes que yo viera...
y llovió... 

Me pedistes que tuviera...
y tu vistes. 

¿Qué podria pasar ahora?. 

¿Necesitas más de mí,
me creeras tu profeta?






lunes, 11 de octubre de 2010

Lo común y lo colectivo. El espacio público como espacio de y para la comunicación.

Interesante charla de Manuel Delgado sobre la diferencia entre la comunidad y lo colectivo, Internet, sobre el espacio público, la Gemeinschaft, la calle, el barrio, la ciudad, la famila, capitalismo, comunismo....con referencias a películas.



Será Maurice Halbwachs, quien, en su clásico trabajo sobre la memoria social, sabrá distinguir lo común de lo colectivo, separando una memoria común, que es idéntica en todos los miembros de la sociedad, de una memoria colectiva, de la que también participan todos, sólo que articulando la aportación de cada cual, que es distinta y asume de manera no menos distinta los recuerdos que comparte con los demás. Lo noción de comunidad ha acabado identificando aquel ámbito en que se incluyen quienes comulgan entre sí y, haciéndolo, constituyen un sólo cuerpo y una sola alma, una unidad social a la vez natural y sagrada, que encierra a sus componentes en un orden cosmovisional y organizativo del que ni deben ni sabrían escapar. La colectividad designa, por contra, la reunión de individuos que están juntos y asumen su copresencia como medio para obtener un fin, aunque sea simplemente el de sobrevivir. La comunidad se funda en la comunión; la colectividad, en cambio, se organiza a partir de la comunicación. La comunidad y la colectividad implican una parecida reducción a la unidad. La diferencia, con todo, es importante y consiste en que si la comunidad exige coherencia, lo que necesita y produce toda colectividad es cohesión.

El concepto de espacio público se adecua a ese concepto de lo colectivo y se coloca conceptualmente en las antípodas del de comunitario. El espacio público se parece a cualquier cosa menos a un territorio, en el sentido de que no es un marco con límites y defendible, que alguien se puede arrogar como propio y cuyo acceso es por definición restringido, dado que en él se reserva el derecho de admisión. Al contrario, ese espacio público no es otra cosa que la posibilidad inagotable de reunir, lo social manos a la obra, por así decirlo, en un dominio en que cualquier dominación sería inconcebible.

Fuente:  MEDIALAB PRADO

Documento : LO COMÚN Y LO COLECTIVO de Manuel Delgado (Antropólogo)

La desmotivación sobre personas más o menos motivadas

Copio literalmente aquí el post "Idea radical: por qué los líderes no deberían ser gerentes" de @ por su interés, a mi modo de ver:

Idea radical: por qué los líderes no deberían ser gerentes

"Retomamos ideas radicales. Hablo en masculino, pero podría ser en femenino. Lo mismo da que da lo mismo, aunque a lo mejor entre las mujeres es más fácil de entender porque muchas de ellas demuestran su inteligencia no siendo gerentes. Advierto también que esto es una generalización: me equivocaré porque habrá excepciones. Como siempre, se trata de un simple juego para exprimir ideas.


La separación entre gestión y liderazgo viene de mucho tiempo atrás. Recuerdo que yo manejaba unas diapositivas en las que en su día plasmé ideas que John P. Kotter había escrito en varias publicaciones (podéis consultar este resumen de uno de sus artículos en Harvard Business Review). Es una idea simple: una cosa es mirar al corto y medio plazo. Otra bien distinta levantar la mirada para desplegar pensamiento estratégico. Una cosa es distribuir balones cuando estamos en pleno partido o planificar la temporada, y otra bien distinta desplegar una idea de juego que ilusione.
Por otra parte, aquí también hemos puesto en tela de juicio las sacrosantas teorías de líderes y no líderes: Fuera líderes, Sin líderes: la continuación y Sin líderes and stigmergy: tercer capítulo. Tiramos ahora un poco más de ese hilo para proponer no mezclar churras con merinas. Hoy, gerenciar un negocio -vale, no siempre, pero sí en un buen número de ocasiones- es “enmarronarse”. Si a quien es capaz de otear el horizonte le ponemos a escarbar la tierra en cinco metros a su alrededor, ¿qué surge de ahí? Pues lo mismo no surge nada bueno.

Claro que cuando hablamos de liderazgo podemos irnos a toda la monserga de habilidades blandas, de liderazgo femenino, de “te escucho”, de “te entiendo y me pongo en tu lugar”. Pero esto la mayor parte de las veces es lo que decimos los consultores para autoconvencernos de que sí, de que se pueden hacer cosas y que lo mismo es un buen nicho de mercado. Porque luego el jefe de jefes se va a pedir auxilio al apóstol Santiago. Perdón, es una broma; no digo que sea traficante de drogas ese señor. No, eso (al menos) no lo parece.

Así que cuando una persona es capaz de mover, de ilusionar, de concitar interés, de facilitar, ¿no deberíamos tratar de que huya de la gerencia como de la peste? ¿Para qué queremos líderes que se sublevan contra su propia esencia en aras de las miserias cortoplacistas? Ya, ya, pero, ¿quiere esto decir que deberíamos promover que actuaran como agentes libres? Tampoco es eso, sólo digo que podríamos probar a que su influencia informal no se formalizara. Es decir, que siguiera sucediendo sin que el sistema formal le pusiera corbata y le hiciera tirar del plan de gestión anual.

Porque la influencia natural es cosa sana, ¿no? Quiero decir que cuando ves personas que aúnan intereses y gente en torno a un proyecto, lo que ves es eso: ilusión. Y no tanto capacidad de organización, de seguimiento de objetivos, de planificación y todo ese arsenal paramilitar del management actual.

Entonces, ¿cómo sería una empresa cuyos líderes no tienen poder formal? Más entretenida, desde luego. Más sorprendente y menos previsible. Porque, claro, a veces sucede que las empresas echan buenas capas de desmotivación sobre personas más o menos motivadas. No es que “añadan” sino que “restan”. Aburren, limitan y colocan fronteras para que la gestión sea posible. Y las personas, a veces, no son “gestionables”. Confundimos lo que hacen con lo que son.

Bueno, dejo el hilo para quien quiera continuarlo. Me disculpo porque estaré tres días casi huido de la vida civil en Internet. Cosas de no querer hacer el juego del roaming a estos ladronzuelos modernos llamados operadores de telecomunicaciones (ver pdf acusador). Viva la Europa sin fronteras y el capitalismo salvaje."


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